El conjunto histórico de Mondoñedo ha sido reconocido oficialmente en el año 1985. Su entramado urbano de carácter señorial, tiene en los barrios de los Molinos y la Judería sus máximos exponentes. Por su parte la Catedral, en la que se mezclan varios estilos arquitectónicos, es la pieza más valiosa de la arquitectura de la villa, junto con otras muchas construcciones de indudable valor artístico.
El patrimonio natural es también de una gran riqueza. El valle donde descansa la ciudad se sitúa entre montañas viejas de cimas redondeadas. Situado entre las sierras de Lourenzá, A Toxiza y los montes de Enfesta. El Salto do Coro, situado en los montes de As Bouzas, es otro de los lugares a visitar. Ofrece al visitante un bonito paisaje fluvial. Es muy apropiado para días de calor veraniego, donde se puede aprovechar para darse un baño. Pero, sin duda, uno de los parajes naturales más preciados de este municipio es la Cova do Rei Cintolo. Esta cavidad es la más grande de Galicia, con sus más de 7.500 metros de longitud, y está situada en Supena (Argomoso). En su interior sorprende el paisaje de salas y galerías, incluso un pequeño lago y ríos subterráneos. Está distribuida en tres galerías que muestran interesantes formaciones geológicas creadas por el agua, en un enorme macizo de roca caliza. En la actualidad, la cueva se puede visitar, aunque es necesario ponerse en contacto con el Concello.
Finalmente, el área recreativa de A Fervenza, se encuentra a 2.500 metros de Mondoñedo. En este hermoso lugar, el río Tronceda, el mayor de los afluentes del Masma, discurre entre las rocas formando un hermoso paisaje de saltos de agua.