Viveiro ofrece al visitante numerosos atractivos, y su visita siempre está bien justificada, gracias a sus monumentos histórico-artísticos, a sus paisajes, sus playas y los bellos entornos, como el Souto da Retorta, también declarado monumento natural y considerado el eucaliptal con los ejemplares más altos de Europa.
El senderismo es una actividad popular y fácilmente practicable en el municipio, con rutas muy interesantes, como las de Monte Faro, San Roque y Doña Urraca, Souto de Retorta, Pozo da Ferida, Monte Castelo o Curro de Candaoso.
Fruto de su inmejorable situación geográfica -Viveiro combina mar, campo y río-, la gastronomía resulta excepcional, tanto por la calidad, como por la variedad de sus productos. Frutos del mar, como los percebes, el camarón, la langosta, el bogavante, la centolla, la nécora, las almejas, el mejillón, los berberechos o las vieiras, comparten mantel con peces de río (la trucha, el salmón y la anguila), y de mar (lenguado, rodaballo, mero, merluza, sardina, bonito y raya).
Las carnes de cerdo, ternera, cordero o cabrito, también gozan de un merecido prestigio en la cocina de la zona.