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Acta en Ujué el 27 de Junio de 1922
En el antiquísimo templo de Santa María la Real de Ujué, antes
de Uxua, situado en la villa mencionada de Ujué, Merindad de Olite,
partido judicial de Tafalla, del Reino que fué de Navarra, gobernando
el orbe católico Su Santidad Pio XI en el primer año de su Pontificado;
rigiendo la Diócesis de Pamplona el Prelado Excmo. e Ilustrísimo
Sr. D. Fray José López de Mendoza; siendo Vicepresidente
de la Excma. Diputación Foral y Provincial de Navarra el señor
D. Lorenzo Oroz y Urniza; y Diputados forales y provinciales los
Sres. D. Martín E. de Guelbenzu, D. Francisco Usechi, D. Francisco
Errea, D. Wenceslao Goizueta, D. Manuel Irujo y D. Ignacio
Baleztena; se reunieron en dicho punto los Sres. que firman al final,
previa convocatoria, y asistieron a un solemne responso que en el
citado templo se celebró en sufragio del alma del esclarecido monarca
navarro Don Carlos segundo de este nombre, hijo de los Reyes
Don Felipe III y Doña Juana, aclamado y coronado Rey de Navarra
en el año mil trescientos cuarenta y nueve del nacimiento de Nuestro
Señor Jesucristo, habiendo empuñado el cetro de este Reino hasta
el año mil trescientos ochenta y siete, en que falleció injuriado por
tenebrosas fábulas de escritores franceses admitidas por incautos historiadores españoles, a veces ligeros al tratar asuntos de Navarra,
habiéndole sucedido en el trono su hijo Don Carlos III, apodado
“El Noble„ por su excelente gestión en la pública cultura, en la paz,
la diplomacia, las artes y las ciencias, como lo atestiguan las crónicas
de su tiempo reflejadas en nuestros anales.
Acto seguido, la Comisión de Monumentos expuso que reconocidos
hace tres años el corazón de Don Carlos segundo y los elementos
protectores de esa víscera que venían conservándose en ese templo,
se vió la necesidad de mejorar las condiciones de esa conservación,
y ya que dicho monarca había legado significativamente su citado
vestigio a la iglesia mencionada en signo evidente de su amor
grande y veneración profunda a la Virgen Santa María de Uxua; y
habiéndose propuesto el oportuno plan de conservación a la excelentísima
Diputación, la cual como celosa guardadora de nuestra Historia,
lo aceptó plenamente, se ha dispuesto para alojamiento de dicha
víscera el nicho en que se instala ahora y la arqueta en que
puede encerrarse, la cual ha sido previa y atinadamente restaurada
a expensas del Excmo. Sr. Conde de Guendulain, quedando para lo
sucesivo resguardada la repetida víscera dentro de un recipiente especial
de cristal herméticamente cerrado y colocado dentro de aquel
nicho que presenta en su frente una verja de hierro, gótica y artística,
adecuada, provista de los escudos reales de la época, y en su reverso
una puerta también de gusto artístico apropiado con emblemas
de heráldica, fechas y otros accesorios, habiendo sido sufragado
el gasto total de esta reinstalación por la Excma. Diputación Foral
y Provincial de Navarra, y cerrado el nicho a presencia de los reunidos
y quedando la llave en poder del Sr. Cura Párroco de la villa
después de haber examinado con toda atención el estado actual del
corazón expresado, reconociendo que sus dimensiones son 72 milímetros
de anchura, 109 de altura y 23 de expesor máximo, siendo su
color rojo oscuro, su aspecto esponjoso, regular su consistencia y visibles
las aurículas y ventrículos de la víscera.
Acto contínuo fué colocada sobre dicha arqueta y ésta sobre un
elegante pedestal e instalada en el mentado nicho, asegurada su intangibilidad
y resguardada de las manos, pero perfectamente visible
para los visitantes.
Hecho lo cual se extendió la presente acta de la que se entrega
una copia al Sr. Párroco para su archivo; y este original al Archivo
de Navarra para su Conservación, firmándola en perpetua fé y constancia
todos los concurrentes en la villa de Ujué a veinte y siete días
del mes de junio de mil nuevecientos veinte y dos del nacimiento de
Nuestro Señor Jesucristo.
De todo lo expresado y como Secretario de la citada Comisión,
certifico, en los mismos punto, día, mes y año.—LORENZO OROZ.
—WENCESLAO GOIZUETA.—FRANCISCO ERREA.—Por la Comisión de
Monumentos, EL CONDE DE GUENDULAIN.—JULIO ALTADILL.—FRANCISCO
IRIGOYEN.—MANUEL RUIZ DE LA TORRE.—JUAN MANUEL CHAVARRI,
Párroco.—JOSÉ BUSTINCE.— JOSÉ M.ª AZCONA, Delegados de
la Comisión de Monumentos.—ALCALDE—JOSÉ ZALBA, Secretario de
dicha Comisión.
Es copia: El Vocal Secretario, JOSÉ ZALBA.
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