|
|
Mensajes sobre esta foto
|
|
|
CLAVERIA ARANGUA, Jacinto
Escritor navarro, religioso de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, donde hizo sus estudios y recibió el presbiteriado. En 1919 publicó Estudio Histórico-artístico sobre el Santuario e Imagen de Santa María de Ujué; en 1936, una Guía histórico-artística de la Basílica de Uxue; en 1941-44, Iconografía y santuarios de la Virgen en Navarra, obra en dos volúmenes, y en 1953, una Historia documentada de la Virgen del Santuario y Villa de Ujué; en 1960, finalmente, ganó el premio "Olabe" con su obra Crucifijos en Navarra escrita en colaboración con A. Valencia.
|
|
|
|
COMENTARIOS DE LA OBRA DEL PADRE JACINTO CLAVERÍA ARANGUA.
Escritos de Julio Altadill
Con una nueva y valiosa producción se ha enriquecido recientemente la bibliografía navarra, al aparecer el Estudio histórico-artístico sobre el Santuario é Imagen de Santa María de Ujué, por el R. P. Jacinto Clavería Arangua, Misionero del I. M. Corazón de María, XV + 245 páginas, 170 X 90 m/m.
Ya conocíamos al autor ventajosamente en el campo de la historia y del arte, por lo cual este precioso libro no nos ha sorprendido, ni su perfecto método, su documentación atinada, su correcta dicción y crítica ejemplar. Ante el arte y la historia, esta nueva labor del P. Clavería alcanza notorio merecimiento, así que la hemos devorado con avidez, sin interrumpir su lectura durante varias horas, al cabo de las cuales trazamos estas líneas apresuradamente para que con oportunidad lleguen á la impresión del BOLETÍN, declarando en ellas con toda sinceridad, que creemos al P. Clavería acreedor al aplauso de cuantos aman las glorias navarras, entre las cuales la de Ujué figura en primera línea, así en el terreno religioso como en los demás que abarca la preciosa monografía que nos ocupa.
Avaloran al libro muchos y buenos fotograbados y una carta-prólogo del muy docto sacerdote y no menos entusiasta arqueólogo D. Onofre Larumbe, páginas rebosantes de pasión y ternura amorosas hacia el asunto tratado en la obra.
Autor y prologuista, reciban nuestra cordial enhorabuena, por el valioso servicio que han prestado á la devoción, á la historia y al arte, lanzando á la circulación las bellísimas páginas mencionadas.
* *
|
|
|
|
DN, Miércoles, 24 de DE JULIO DE 1985
Centenario del nacimiento del P. Clavería
El 26 de junio de 1885 nacía en Lumbier Jacinto Clavería Arangua. Su nombre quedaría con el tiempo asociado a Ujué y su Virgen y a la historia de las Vírgenes de Navarra.
De Ujué era su padre José María Clavería que moría tempranamente cuando el pequeño Jacinto apenas podía percatarse de la cruel realidad. Poco después fallecía su madre, Ciriaca Arangua. Fue llevado entonces a casa de una tía en Ujué, a casa de Doña Estefanía Arangua, la boticaria, que comenzó a hacer las legítimas almendras de Ujué. Muy pronto el pequeño Jacinto encontraría en los ojos siempre abiertos y misericordiosos de la Prodigiosa Virgen de Ujué la luz maternal que iluminaría toda su vida. El ambiente legendario del pueblo, encaramado en el monte y coronado por el templo-fortaleza, marcó su alma, abierta a todos los entusiasmos, con un impacto imborrable. Durante toda la vida recordaría aquellos años infantiles dorados con auras de leyenda, y sus ojos, testigos atónitos de las multitudinarias romerías, pronto quisieron otear mayores horizontes. Todavía niño, ingresa en un colegio de Claretianos. En esta congregación religiosa hizo los estudios eclesiásticos y el noviciado, siendo ordenado de sacerdote en 1909. Al añó siguiente, ya dio unas misiones en Ujué, junto con otros religiosos. Recorrió sucesivamente varios destinos como el seminario menor de Balmaseda (Vizcaya), la residencia de San Fermín de Aldapa en Pamplona, la casa de El Ferrol y, desde 1923 hasta su muerte ea 1954, la residencia de Madrid.
Hijo de su tiempo y formado en la escuela religiosa del Padre Claret, dedicó sus mayores esfuerzos, en un mismo afán apologético, al apostolado de la palabra y de la pluma.
Fruto de ellos fueron sus múltiples actividades en el marco de la acción católica y Social. La Revista «Ilustración del Clero» está repleta de cientos de páginas en las que el P. Clavería tocó, incansable y prolífico, temas de oratoria sagrada, homilética, acción-católica, recensiones de libros y arte religioso. Dos libros suyos, «Corazones en alto» y "Armonía del vivir", vieron la luz en la segunda década del siglo. -
Pero todo esto no fue capaz de hacerle olvidar el Ujué de sus recuerdos y sus amores. Hasta cuatro libros escribió sobre la villa y su Virgen. Desde un primer esbozo ya en 1910 «La Virgen de Ujué y su Santuario», que es todavía un trabajo escolar, pasando por otros dos más ambiciosos, «Estudio histórico-artístico sobre la Imagen, el santuario y la Villa de Ujué» - (1919) y la «Guía Histórico-artística de la Villa de Uxué» (1936), hasta el último, publicado a raíz de la coronación canónica, «Historia documentada de la Virgen, del Santuario y de la Villa de Ujué» (1953), sin contar con las abundantes páginas dedicadas a Ujué en su Iconografía. Para llegar a estas publicaciones pasó horas incontables en archivos y bibliotecas y estudió con ahínco la historia del arte. Cada libro de los suyos sobre Ujué desborda al anterior, sin asumirlos a su vez. Su investigación, en un elevado porcentaje, sigue siendo hoy válida.
De estudiar a la Virgen de Ujué pasó a la ambiciosa idea de recopilar la historia, descripción y devoción de todas las vírgenes de Navarra y de sus santuarios. Cada año pasaba temporadas en Pamplona y en ellas recorría uno por uno los infinitos pueblos y ermitas donde hubiera una imagen notable o desconocida de la Virgen, revisando los archivos, fotografiando las imágenes y muchas veces asistiendo a las romerías predicando en ellas. Por fin, después de ímprobos esfuerzos y no pocas incomprensiones salió a la luz, en dos tomos, su «Iconografía y Santuarios de la Virgen en Navarra» (1941 y 1944). En esta obra se ciñó casi únicamente a la escultura medieval. Sus páginas son catecismo, apología, retórica y lírica, tanto como historia del arte.
Aun con estas limitaciones y en medio de tanta envoltura, la obra fue la más extensa en su tiempo sobre estos temas y punto de partida imprescindible en muchas investigaciones hoy en curso. Sin él pretenderlo, sirven ahora en muchos casos como testimonio lastimero de tallas sacrílegamente expoliadas o, en otros, de imágenes secuestradas en domicilios particulares, al socaire de pretendidos derechos o de un hipócrita afán de protección después de 25 años de Museo Diocesano.
El ambicioso entusiasmo del P. Clavería había planeado más obras, entre ellas otra sobre las Vírgenes de la etapa renacentista y de la barroca y aun otros dos volúmenes sobre «El Crucifijo en la escultura y pintura» y «Cruces procesionales y de término». Tenía ya abundante material gráfico y documental recogido, cuando le sobrevino la muerte. Solo una mínima parte fue recogida y publicada por su colega el P. Valencia en «Crucifijos en Navarra. Esculturas, cruces procesionales y cruces de término»
(1962). Murió en Pamplona después de cruel enfermedad, el 21 de febrero de 1954. -
Ujué y Navarra entera, su historia, su arte y su devoción mariana deben mucho al P. Jacinto Clavería, aunque nunca se le haya dedicado una calle y sus obras empiecen a ser rarezas bibliográficas. Afortunadamente están en curso estudios que pondrán al día, con rigor científico y con igual o mayor extensión, lo que él hizo en su tiempo, prácticamente en solitario y con medios mínimos. Sin duda la Virgen de Ujué lo llevó consigo para cumplir aquella palabra bíblica que la Iglesia le aplica: «Yo honro a los que me honran».
Jesús M. Omeñaca
|
|
|
|
DIARIO DE NAVARRA, MARTES 23 DE FEBRERO DE 1954. MUERE EL AUTOR DE GRANDES OBRAS MONOGRÁFICAS SOBRE UJUÉ.
EL R. P. JACINTO CLAVERlA HA MUERTO
Una victima más que se ha llevado la muerte. Mejor: un hijo más que se ha llevadó al Cielo la Virgen. Precisamente a uno de sus cantores más entusiastas y enamorados. Y, a estas horas, después del purgatorio de sufrimientos y dolores que aquí, en la tierra, lo purificaron en los tres últimos meses de vida, seguramente que le ha dado ya el premio que tan merecido tenía.
Había nacido el P. Claveria en Lumbier, aunque con vinculaciones muy arraigadas en la villa de Ujué. Niño aún formó parte de la Congregación de Misioneros del Corazón de María, nuestros Padres Corazonistas, como los llamamos cariñosamente aquí. Sacerdote ya, su vida entera, suficientemente larga, estuvo toda consagrada a los que, en el dia de su Profesión religiosa, dijera: La gloria de Dios y la gloria de la Virgen. Y por la gloria de Ella, que de sacrificios y trabajos los que se impuso.
Los caminos todos de nuestra Navarra saben mucho de ellos. Los recorrió todos a pie. a caballo, en auto, en carro... Con tiempo bueno y con tiempo malísimo; de nieves, de lluvias, de hielos y de calores abrasadores. Nada le arredró porque todo era para la gloria de su Madre. Ahi está su obra. Navarra, por él, tiene una «Iconografía Mariana» lo más completa posible. ¡Ah, pero, entre todas las Virgenes navarras, la de Ujué se llevó las primicias de su devoción y de su pluma! ¡Cómo la amaba! ¡Y con qué ilusión escribía de ella! Tenía ya casi terminada otra obra que habría venido a completar las anteriores: «Los Santos Cristos de Navarra». Dos tomos casi acabados, con una muy grande producción de grabados preparados por él. Ya estaba casi a punto, cuando la muerte ha echado por tierra todo su esfuerzo.
Rodeado de todos sus hermanos de Religión, los que forman la Comunidad de San Fermín de Aldapa, entregó su alma a Dios con la placidez de un buen elegido en su rostro. Sin embargo, una oración, por si la necesitara.
A los PP. Corazonistas nuestro pésame más sentido
|
|