La antigua romería de San Martín de Unx a Ujué, recogida de la crónica del corresponsal en el Diario de Navarra de 11 de Mayo de 1937, en plena guerra civil española.
.............................. .............................. .............................. .............................. .............................. .............................. .............................. .............................. .............................. .............................. ...........................
San Martín de Unx
De romerías
Este domingo último tuvimos nuevamente ocasión de presenciar y acompañar la tradicional procesión de Tafalla a Nuestra Señora la Real de Ujué al paso por esta villa, después de varios años que se había interrumpido esa piadosa costumbre, por lo menos procesionalmente, merced a los Gobiernos ateos que hemos padecido y que nos han traído esta guerra cruel sin precedentes en la Historia.
Ha quedado pues, restablecido ese acto religioso que este año se ha celebrado en forma oficial y solemne.
Con ese motivo fue un día de mucho movimiento en esta localidad con el continuo ir y volver de automóviles y grupos devotos que hacen el viaje a pie.
Nuestra procesión a Ujué
Hoy, festividad de la Ascensión del Señor, se ha celebrado también en esta villa la antigua y tradicional procesión a la Virgen de Ujué, que ha resultado muy nutrida y fervorosa, y merece hablar algo de ella porque se diferencia en algo esencial a otras procesiones o romerías que yo he visto de muchos pueblos.
Aunque carezco de datos creo que desde tiempo inmemorial se viene celebrando en el mismo día y en la misma forma, y si en algún tiempo hubo alguien que quiso modificarla no pudo conseguirlo para tal es el afán y cariño que se tiene por conservar lo tradicional.
A las dos en punto de la mañana del día de la Ascensión se reúnen todos los componentes o asistentes en la iglesia de Santa María, y acompañados de un sacerdote, sea el párroco o un coadjutor, salen procesionalmente rezando el Santo Rosario con dirección a Ujué.
En este Santuario oyen la Misa que celebra el ca. pellán que los acompaña y comulgan en ella, (pues en la noche precedente quedan todos confesados) y luego regresan en la misma forma, rezando y entonando cánticos piadosos, llegando a esta sobre las ocho de la mañana.
Es de notar que solamente asisten hombres y jóvenes varones, entunicados en su mayor parte, y esta circunstancia tan especial unida a la de la hora de salida y regreso es la que imprime el marcado carácter de sobriedad y religiosidad, sin el barullo de autos ni la concurrencia del elemento femenino.
Hoy mismo me decía un amigo:
«Lástima que esta procesión sea tan poco conocida en Navarra, en la seguridad de que vendrían a engrosarla muchos devotos de otros pueblos.»
Así opino yo también, porque lleva esa nota tan característica, tan íntima y atrayente que enfervoriza.
Solo echo de menos una cosa, y es la ausencia de las Autoridades civiles que a mi juicio debían presidirla para dar más carácter oficial y esplendor.
Queda expuesta la idea por si personas llamadas a recogerla la encuentran viable, para llevarla a la práctica.
6 Mayo do 1937.
El Corresponsal
Diario de Navarra, Martes 11 de Mayo de 1937