VERSOS ESCRITOS POR EL INSIGNE TAFALLÉS JOSÉ CABEZUDO ASTRAIN, FIEL DEVOTO DE LA VIRGEN DE UJUÉ. LEE ESTE POEMA DETENIDAMENTE, SEGURO QUE TE EMOCIONARÁ POR SU BELLEZA TAN SINGULAR.
LA SUBIDA AL SANTUARIO
Sendero de piedra tosca
entre muros milenarios;
escalinata pulida
por roce de pies descalzos
y por choque de cadenas
que se oyen venir sonando,
desde la Cruz del Saludo
hasta la puerta del atrio.
Hoy estás negra de túnicas
escalera del Santuario,
y ha florecido de cruces
todo tu viejo enlosado.
En cada una de las piedras
que, aguas y nieves tallaron,
miles de pies penitentes
(algunos ensangrentados)
polvo y sudor del camino,
sendas de fe dibujaron.
Por aquí subieron mozos
con madera de soldados;
por aquí subieron niños
con alardes de muchachos;
por aquí, mujeres buenas
y fervorosos ancianos
(que por rezar a su Virgen
olvidan sus muchos años)...
Por aquí subió el dolor
y la promesa hecha llanto
y el pecador, que quisiera
lavar así, su pecado.
Por esta fría escalera
todos subimos rezando.
Así subieron los Reyes
y subieron los hidalgos,
los menestrales, los clérigos,
labradores y prelados
desde los tiempos guerreros
de Carlos Segundo El Malo.
Así subieron los Príncipes
con el halcón en la mano
y las Princesas vestidas
de terciopelo morado
y los pajes, que cuidaban
los lebreles de Palacio.
¡Cuánta historia de Navarra
ha subido estos peldaños...!
Por eso, cuando en el día
de los Cruceros, pisamos
esta ruta venerable
que huele a incienso y a cánticos,
el romero se arrodilla
y al mirar hacia lo alto,
siente como se le sube
del corazón a los labios
algo, que nadie comprende
si no ha nacido navarro.
JOSÉ CABEZUDO ASTRAIN.