A NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DE UJUÉ.
Ya ha llegado abril,
el 25 San Marcos,
y el Domingo siguiente,
el gran día, Tafalla,
con otros pueblos,
a Ujué de romería.
La Virgen Morenita
nos ve llegar desde lo alto,
y cuando llegamos a sus pies,
nos acoge bajo su manto.
En ella confiamos y depositamos
la alegría, la risa y el llanto.
Desde que yo era pequeña,
mi familia, querida
amante, en la vida feliz
me enseñó, y amándote tanto,
cual nadie ha querido, su
encargo he cumplido, oh Madre
de amor.
A tus pies o Virgen Pura,
Madre de dulzura,
Madre de placer,
las flores y espigas
más bonitas y primorosas
de primavera,
te venimos a ofrecer.
Pues este año es especial,
qué ganas teníamos de verte,
al fin ya estás en tu casa.
Al ir a Ujué y no estar
nos entraba la nostalgia,
te hemos echado mucho de
menos,
porque madre, cuanto te queremos.
Te miro, tras estas rejas,
el viento suena a campana,
y Tú reina soberana,
eres luz de la mañana,
que conoces nuestras alegrías
y penas.
Si la canción popular,
es la esencia del saber,
te canto para poder,
mis dolores aliviar,
Tafalla sabe sufrir,
cada tafallés amar.
Hay flores que florecen
que después se marchitan,
pero el amor a nuestra
Virgen de Ujué
que los Cañucas somos muy
devotos
y a Ella le pedimos que
ruegue por nosotros.
ISABEL OJER (CAÑUCA). POESÍA PUBLICADA EN LA VOZ DE LA MERINDAD DE 1 DE JUNIO DE 2010