Pueblos de España - Mensajes de Julio Reyes Rubio
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Julio Reyes Rubio
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Mensajes de TUI (Pontevedra) enviados por Julio Reyes Rubio

Foro de TUI (Pontevedra)
Julio Reyes Rubio
Fecha: 13/05/2011
Hora: 15:51
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historia de la iglesia romana

En mi libro, pendiente de editar:"La otra historia de la Iglesia Romana"incluyo como fundador del cristianismo a Saulo de Tarso, conocido posteriormente como San Pablo. He aqui mi relato.
2-SAULO DE TARSO Y SUS TESIS PRECRISTIANAS.

Se inicia con la conversión de Pablo, camino a Damasco y en seguida se puso a predicar en las sinagogas, diciendo que Cristo era “Hijo de Dios” Hechos 9:20 y como consecuencia comenzó a sufrir la misma persecución que él había infligido antes a las comunidades de seguidores de Jesús. Pablo al usar el término de “Hijo de Dios” para designar a Jesús, provocó la ira de los judíos seguidores de Jesús pues el concepto sagrado de “la Unicidad de Dios” fiel a la ley mosaica representaba la idolatría para el pueblo de Israel. Esto implicó el rechazo de la Ley Hebraica, lo cual le llevó a alejarse de Jesús, que siempre fue un fiel practicante judío y siempre se apoyó en las enseñanzas que Moisés había traído antes que Él.
Pedro se manifestó abiertamente en oposición a Pablo y Bernabé y Pedro creen que la nueva doctrina de Pablo en sus partes principales era una invención puramente personal del mismo. Para su fundación del “Cristianismo”, Pablo hizo una distinción entre Jesús y Cristo de acuerdo con sus tesis, la ley que unía a Jesús y a sus seguidores ya no era necesaria porque Jesús había muerto. Ahora ya no estaban unidos a Jesús sino a Cristo, lo cual había traído otra ley. Por lo tanto, se requería seguir a Cristo, no a Jesús. Utilizando estos argumentos expuso la doctrina de la redención y la de la expiración que jamás enseño Jesús.
Grecia y Roma con sus propias filosofías basadas en el paganismo asimilaron la enseñanza de Pablo y la premisa de la Iglesia Paulina de “Dios, el Padre” y el “Hijo de Dios” y solamente faltaba la inclusión del “Espíritu Santo” para tener una trinidad igual a la suya.
En las civilizaciones paganas de Grecia y Roma también existía el principio de la Trinidad a semejanza de la Trinidad cristiana pues según Hesiodo, en su Teogonía describe a Caos, Gea, y Eros la Trinidad, los elementos que dan origen al mundo asi como Zeus, Dios Padre, Hera, Diosa Madre y Ares, Hijo y trasladándolo a la Mitología romana la Trinidad la constituian, Júpiter, Dios Padre; Juno, Diosa Madre y Vulcano, Dios Hijo. En otras civilizaciones orientales, existen también idéntico principio de la Trinidad, tal es el caso de la hindú donde Brahm, que es uno, eterno e impersonal, acumula su actividad creadora, conservadora y destructora en sus tres personas, que son Brahma, Vischnú y Siva.

Fdo: Julio Reyes Rubio "Al-Mayriti"



Foro de TUI (Pontevedra)
Julio Reyes Rubio
Fecha: 10/04/2010
Hora: 11:10
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la idea del iberismo

3-ANTECEDENTES HISTORICOS DEL IBERISMO

El proyecto de unidad nacional entre España y Portugal, designado como Iberismo, tiene ya una larga historia.
El año 1581, el rey FelipeII unificó bajo su persona a ambos reinos culminando el sueño de los Reyes Católicos de la unificación de la Hispania romana.
Sería en el año 1640, tras un motín en Lisboa el 1 de diciembre, dirigido por el caudillo popular Pinto Ribeiro, quien da la señal y estalla la revolución, proclamando rey, al Duque de Braganza con el nombre de Juan IV, quien inmediatamente cuenta con la alianza de Holanda, Inglaterra y Francia.
Los portugueses, una vez comprobado que la unión a España, no servía como habían pensado bajo el rey Felipe II, para garantizar la seguridad de su Imperio colonial, cundió un malestar en el reino, siendo el origen de la separación definitiva de España.
En los siglos XVI y XVII, la idea de la Unión Ibérica, obedecía a ambiciones territoriales y planes de anexión de reinos, caprichos de príncipes y reyes, sin objetivos mediatos de un destino común, sin contar con el sentir de los pueblos, ni con la creación de una conciencia nacional, capaz de consumar tal unión.
No obstante, el sueño de la unidad ibérica no era causal y se fundamentaba no sólo en la continuidad geográfica de los reinos, sino en la unidad cultural, por el legado cultural transmitido de Roma a Hispania.
Las alianzas internacionales de España y Portugal en el siglo XVIII con Francia e Inglaterra respectivamente, apagaron el deseo de unificar ambos Estados, reinantes en ambos Estados.
Iniciado el siglo XIX, el sueño volvió a aparecer coincidiendo con la desintegración de los imperios de España y Portugal.
Tras las guerras napoleónicas, y con la implantación del liberalismo en ambos reinos ibéricos, absolutistas y liberales propusieron la Unidad Ibérica.
Durante la revolución del 1848 en Francia, se creó el Club Ibérico, desfilando en París, simpatizantes residentes españoles y portugueses, portando la bandera tricolor, símbolo de Iberia.
Ya posteriormente, en el transcurso de la historia ha habido etapas de acercamiento entre los dos pueblos hermanos, por pactos de familia concertados por matrimonios entre las monarquías ibéricas reinantes, pero no han tenido un resultado positivo, por el recelo de Portugal, de ser anexionado por rival, España, a la fuerza, sin pacto previo y sin condiciones, que garantizase, la identidad nacional de ambos pueblos.
Ocurrió en el año 1869 con el triunfo de la Gloriosa, revolución liberal, que destronó la monarquía borbónica y también, en el año 1873, con la proclamación de la primera República española, en la que se constituyó la Asociación Hispano-Lusa. También fracasó, quizás por oposición de Francia e Inglaterra, o la propia inestabilidad política española.
A principios del siglo XX, tras la proclamación de la República portuguesa en octubre del 1910, el Iberismo fue objeto de una hispanofobia, aunque no se acallo. Sería el poeta Joan Maragall, con la colaboración de Cambo y Prat de la Riva, quienes introdujeron en Cataluña, el Iberismo, aunque quizás por motivos regionales, con el ideario político de Pi y Margalll, que soñaba con una Unidad Ibérica de Comunidades.
Idénticamente, en Galicia, Alfonso Castelao, defiende una unión peninsular.
En el régimen de Franco, ambos gobiernos, Portugal y España constituyeron, el Bloque Ibérico, donde se establece una coalición fraternal entre ambos países, con la firma del Tratado hispano portugués del 17 de marzo de 1939.
Posteriormente, se firmó con Portugal en 1940, el Protocolo adicional al Tratado del 1939, por el que ambas naciones se comprometían a salvaguardar la paz e inviolabilidad del territorio peninsular y organizaban un sistema de consulta mutua para el caso de que se considerase amenazada la seguridad e independencia de cada una de las dos naciones.
El pacto quedó sellado, con la visita oficial a España, del Jefe del Gobierno portugués y la de nuestro Ministro de Asuntos Exteriores a Lisboa.
Con ello, el Bloque Ibérico, reafirmaba su consistencia y creaba un poderoso obstáculo, para todo presagio, de una invasión peninsular.
Según encuestas, publicadas por diarios con prestigio de Medios de Comunicación Social, como el Semanario luso Sol, actualmente un 28% portugueses son partidarios de esta unión con España, y a la inversa, según sondeos de IPSOS en la Revista Tiempo, el 45,6% de los españoles encuestados, estaría a favor de la unión de España y Portugal. Así pues, actualmente el reto de “Una Iberia posible”, no es una idea vana y descabellada y si, un sueño de antaño, capaz de hacerlo realidad en la actualidad.
Fdo: Julio Reyes Rubio "Al-Mayriti"