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La mirada de las piedras (III)
Respuesta al mensaje, enviado el 28/02/2011 a las 13:31 por Anónimo - 193:
Este fin de semana he estado en el pueblo, hacía más de un mes que no iba, eso es mucho para mí, y estaba como rabiosa...
En el deambular, me encontré con tu piedra “Rosalito”, y me pidió encarecidamente que te dijera que ya ha superado el mal de amores, y que se encuentra muy feliz, ya que por causas del destino llegó hasta ella un hermoso canto rodado.
La atracción mineral fue tal entre ambos, que el audaz aventurero ha decidido cambiar su vida ambulante, y quedarse junto a ella con una verdadera...
Este mes de “Febrerillo El Loco” es corto pero muy denso y variado. Además, suele ocurrir que, en sus desvaríos, con frecuencia nos regale en sus cuatro semanas una muestra de las cuatro estaciones del año. Su locura o su cordura (nunca he sabido lo que es una y la otra) es una invisible frontera entre la próxima y lánguida muerte del invierno y el inminente nacimiento de la primavera, su luz y sus flores. En el fondo, creo que sus intenciones son buenas, aunque con resultados desconcertantes en muchas ocasiones.
Hoy es el día de mi Andalucía, y la de nuestro buen amigo Santiago (muchas felicidades para él y el resto de andaluces). Mi pueblo empieza en las primeras estribaciones de Despeñaperros y termina... en las playas del Mediterráneo y del Atlántico. Tienes toda la razón en las diferentes sensaciones que sentimos al respirar sobre nuestras primeras raíces. Las segundas son las transplantadas en la tierra que amablemente nos acogió, y tan importantes como las primeras en el devenir de la vida.
Me he alegrado y te agradezco mucho tu encuentro con Rosalito y su deseada felicidad. Es una piedra con muy buenos sentimientos, y merece nuestra atención y nuestro cariño. Este mes he tenido muy poco tiempo libre para dedicarle algunos ratos a este drama (aunque con final feliz). Tengo sin rematar los capítulos 4, 5 y 6. En cuanto al cuarto, tendré que hacer algunas modificaciones, ya que tenía previsto cerrar un poco el grifo de las lágrimas, sin dejar caer la emoción ni el humor (todo es necesario en esta vida), pero has intervenido muy oportuna y acertadamente, suavizando la trama para dejar descansar nuestros sollozos, secar los pañuelos al sol y tranquilizar a los vegatos, ¡qué bien os entendéis las mujeres! Los capítulos 5 y 6 siguen una línea uniforme sin grandes sobresaltos, aunque con algunas interferencias y “regates” de nuevos personajes que están al acecho (en los pueblos pequeños todos están enterados de todo, es la sabiduría innata que tiene programada el ser humano). Según cálculos de mi locura sobre el tema, creo que debo (mejor dicho, debemos) llegar a 40 ó 50 capítulos como mínimo, finalizando en el mes de Agosto. Si todos nos implicamos, aunque simplemente sea con un poco de curiosidad, en las fiestas del mes de Septiembre contemplaremos San Martín de la Vega del Alberche de un modo distinto, y las piedras ya no nos resultarán tan indiferentes como hasta ahora, ni de día ni de noche. El pueblo y sus piedras se merecen nuestro homenaje. Como habrás deducido, mis intenciones son perversas, pero benignas.
Muchas gracias por tu estimada colaboración. Animo y adelante.
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